Sexshop BDSM: Tienda SadoMaso con envío 24 horas.

965 958 121 623 043 866 L-V 09:00-15:00

Spanking

3 artículo(s)

por página

  • Porra policia rubber

    14,50 €
    Porra de policía de rubber macizo. No tendrás tu look de policía completo sin uno de estos. Ahora puedes...
    1 opiniones
  • Porra larga de policía

    14,95 €
    No tendrás tu look de policía completo sin uno de estos. Ahora puedes ser un oficial de policia y hacer q...
  • Porra de policía

    13,95 €
    Si tienes el uniforme, no puedes dejar de tener los dos complementos indispensables: unas buenas esposas, y...

3 artículo(s)

por página

Spanking: Latigos palas y fustas en Tienda Fetichista

Si te van los azotes en esta sección de Spanking encontrarás lo que andas buscando

Fusta sado, Látigos para azotar bien fuerte, Paletas de Spanking, floggers, etc... todo lo necesario para hacer realidad tus sesiones de dominación y sumisión.

Azotes propinados generalmente con una pala de cuero, un látigo o una fusta BDSM sobre las nalgas de la persona sometida, como castigo por una acción impropia, como parte de la relación de ambos, o como juego de preparación sexual.

Tenemos una amplia variedad de látigos fustas y palas para que elijas la que más se adapte a tus/sus necesidades. En esta sección puedes elegir entre palas de cuero, palas de símil piel, palas de rubber, látigos de piel o piel sintética y fustas de jockey.

Para algunas personas los azotes son una puerta de entrada al BDSM, muchas veces de forma casi imperceptible se empieza jugando a los azotes y acabas explorando otros juegos a partir de ahí.

Algunas personas se quedan estrictamente en los azotes, y de hecho existen comunidades enteras, o grupos de gente, amantes de los azotes. Incluso algunos de ellos te dirán que consideran los azotes como algo no sexual.

El objetivo de estos azotes no será hacer daño a la pareja que los recibe, sino ofrecerle una experiencia erótica y sensual.

Es muy común asociar los azotes con el castigo, lo que puede dar lugar a muchos escenarios de juegos de rol. El padre severo, la niñera, el maestro, la monja, etc que le dan al niño rebelde una paliza por haber hecho algo mal. Pero los azotes pueden ser también una recompensa por un buen servicio, o un ritual para iniciar una escena.

Es importante hablar con tu pareja de juegos y negociar la paliza antes de que suceda. Unos azotes, que pueden parecernos algo muy simple, es posible que algunas personas no lo soporten si han tenido malas experiencias en su infancia al respecto. En ese caso es mejor no forzar las cosas.

Antes de empezar, puedes crear un buen ambiente para los azotes. La temperatura ambiente debe ser confortable. Ajusta la iluminación. Puedes escoger una música según tu estado de ánimo.

Una escena de spanking no debe ser apresurada. Siente la intimidad. Disfruta de este diferente tipo de cercanía. Puede ser especialmente sensible si ambos están desnudos. Siente el peso del cuerpo de la pareja, la textura de su piel, la forma en que respira, su forma de moverse… Con el tacto de la mano que no azotas puedes dar a tu pareja la sensación de ser protegida y cuidada. Si le agarras del pelo puedes hacer que se sienta dominada.

Un azote puede ser placentero, doloroso, o ambos. Cada persona tiene una sensibilidad, y lo que una persona experimenta como un azote medio puede ser doloroso para otra persona. Entonces, ¿cómo hacemos para regular la intensidad y que la experiencia resulte grata? Mejor empezar poco a poco!

El calentamiento es muy importante. Prepara a tu pareja. Sedúcela tanto física como mentalmente. Acaríciale las nalgas. Dedícale tiempo para que se acostumbre al tacto. Dale palmaditas ligeras y ves escalando muy lentamente a bofetadas. Si le das tiempo, tu pareja se ajustará gradualmente a otras sensaciones más intensas. Es muy importante que tu pareja interprete esos azotes como placer y no como dolor.

Para eso la comunicación es muy importante. La persona que recibe una palmada debería dar un feedback. Si te gusta la sensación, entonces dílo! Si no lo dices con palabras, puedes decirlo con suspiros, gemidos, o incluso alguna risita, o levantando el trasero.

No siempre esos signos son fáciles de interpretar. A veces no es fácil saber si unos gruñidos fuertes son de placer o significan que es demasiado. En tal caso, puedes hacer una pausa y preguntar: “¿Qué quiere decir cuando gruñes así?” Para una persona un grito puede ser una catarsis, y no implicar que se detengan los azotes. Alguien puede sentirse realmente bien echándose a llorar y desea seguir adelante, mientras para otra persona llegar al borde del llanto significa que la escena ha terminado.

Como precaución azota sólo las partes carnosas del cuerpo de tu pareja, preferiblemente las nalgas, y evita golpear sobre los huesos y en las articulaciones. Y nunca azotes en la columna o sobre los riñones.

  Loading...